jueves, 10 de marzo de 2011

LA CALERA CUNDINAMARCA


LOS PRIMEROS POBLADORES
Los primitivos pobladores fueron los Chibchas los cuales dejaron algunos vestigios de donde debieron tener sus pequeñas viviendas; además debía ser paso forzado para llegar a la laguna de Siecha(Guasca). Se han encontrado algunas reliquias de esta cultura que han sido vendidas por quienes las hallaron, a los patrones ricos, en la Universidad Javeriana tienen varias piezas encontradas cerca de una laguna y que según estudios datan de la mas antigua cultura Chibcha.
Cerca a los limites con Guasca en la Laguna Brava se encuentran muchas tumbas donde existió un cementerio, además se dice que cerca a esta laguna existió un gran templo, en forma de espiral, pero como dicha región es poco visitada y conocida, esta reliquia histórica esta cubierta completamente de vegetación y no se tiene por lo tanto la seguridad de su ubicación, solo se sabe que un camino empedrado que parte de la laguna conduce al templo pero este también esta oculto.
Debieron dedicarse principalmente a la agricultura, la caza y los tejidos pues por el clima tenían que vestir con grandes mantas; además donde se encuentran rastros se ha hallado gran cantidad de torteros en todos los estilos y adornos de formas muy caprichosas.
RESEÑA HISTORICA
El nombre de este pueblo viene de la mina de caliza, o calera como se decía antiguamente. El poblado indígena se denominaba Teusacá, que significa "prisión" según algunos, Teusacá, según Acosta Ortegón "cercado prestado". Por el año de 1597 los indios no estaban poblados en Teusacá ni tenían iglesia en la visita que hizo el oidor Ibarra. Por auto de fecha 1º de septiembre de 1604 el oidor Lorencio de Terrones mandó juntar los indios de Teusacá con un total de 359 distribuidos en las parcialidades de Teusacá, Suabso, Tabtiba, Suto y Tuchasgula. Era su cura doctrinero Fray Nicolás de Troya, quien declaró que la iglesia existente era de paja, pero que estaba haciendo otra el albañil Alonso Hernández.
El 7 de octubre de 1639 vino a Usaquén el oidor Gabriel de Carvajal y por auto del 14 dispuso agregar a Usaquén los de Teusacá. Por el año de 1765 aparece como dueño de la hacienda La Calera, don Pedro de Tovar y Buendía, en torno a cuya casa se fue formando el caserío con los familiares y se fundó la parroquia de blancos bajo el patrocinio de Nuestra Señora del Rosario, cuya imagen ya se veneraba en 1772, año en que se supone fundado el pueblo el 16 de diciembre bajo el patrocinio del dueño de la hacienda. De lo cual no hay testimonio ni autorización.
Más bien parece que es la fecha cuando fue erigida en parroquia la capilla allí existente. Por decreto Nº 73 de 14 de marzo de 1850 de la Gobernación de la Provincia de Bogotá se suprimió el distrito y su territorio se agregó a la capital. Por ordenanza Nº 154 de 21 de octubre de 1851 se restableció el distrito parroquial de La Calera desde el 1o. de enero de 1852. Por ordenanza Nº 197 de 14 de diciembre de 1853 se erigió en aldea el distrito suprimido de La Calera.
Así, pues, el pueblo de La Calera no es de origen indio sino blanco y debe su nombre al de la hacienda, que a ésta se le dió por las minas de caliza de la región y porque suele llamarse calera al lugar donde se extrae. Aquí en La Calera se presento don Pedro y pocos años después contraía matrimonio con doña Antonia María de Ricaurte hija de don José, quien ya era dueño en 1704 de la Hacienda de Teusaca La Calera.
El fue quien construyo la casa solariega, cuya capilla desde aquellos tiempos fue dedicada a Nuestra Señora La Virgen del Rosario. También aquí en este suelo reposan muchisimos de los miembros familiares descendientes del fundador. Esta casa y su capilla junto con algunas otras construcciones, en realidad formaban la clase de la hacienda y sus dependencias; con el tiempo viene a constituirse en la población de La Calera, cuyo nombre se derivo de la explotación que desde hace mucho tiempo se hacia de la piedra caliza del lugar.
La bruma del tiempo ha cubierto con su manto los acontecimientos de la fundación de los personajes coloniales de la independencia y de las familias allegadas a los descendientes de don Pedro Tovar y Buendia. Los muros, mudos testigos de la casa y la capilla son un testimonio material de la vida que se desarrollo en el solar durante varias generaciones y están unidos a lo que formo el patrimonio nacional.
HECHOS DE ANOTAR
En la casa municipal hay una placa de mármol erigida en 1942 que dice en su primera parte: "En esta casa solar de las nobles familias de Tovar de Leiva y Caycedo", nació el 14 de julio de 1871 el benemérito general Roberto Leiva M. ilustre hijo de la población.
En 1617 Ruiz Díaz de Aguilar tenía hornos para la elaboración de cal, a los cuales los indios llevaban la piedra caliza que extraían de las minas de Teusacá. En el sitio Sibera donde funcionaba la fábrica de Cemento Samper fundada en 1909.
El 5 de abril de 1625 se llamaba "Hacienda de La Calera, Tunsuque y Suaque" Cuyo dueño era don Pedro de Orejuela. Escritura de la Notaria 2 de Bogotá, año 1625 tomo 1 37 folios.
En 1665 se llamó "Hacienda de La Calera y Suaque" y sus propietarios fueron los herederos de Don Pedro. Escritura de la Notaria 1 de Bogotá, año 1665 tomo único.
En 1704 tomó nombre de "Hacienda de Teusaca y La Calera" de propiedad del capitán don José de Ricaurte. Juicios civiles de Cundinamarca, tomo 49.
En 1715 la denominan "Hacienda de La Calera y Siecha" y sus propietarios son hijos de don José. Testamentarias de Cundinamarca, tomo 43.
En 1772, el día 16 de diciembre funda "don Pedro de Tovar y Buendia, yerno de don José Ricaurte, el pueblo de La Calera. Escritura Notaria 2 de Bogotá, tomo 1.
n 1972 se encontró en la capilla colonial una campana pequeña que tiene el número 1029, lo cual ha hecho suponer que fue fundida en ese año y traída de España.
Por resolución del Consejo de Monumentos Nacionales de septiembre de 1972 se propuso declarar Monu